HIJOS DE LA SAL

No hay romance en el mar cuando el Levante corta la cara, ni cuando el sol de justicia abrasa la piel a mediodía, grabando cada arruga con sal y cansancio. Este ensayo fotográfico documental se adentra en la pesca artesanal de los puertos costeros, abordándola como una última trinchera cultural. Aquí manda el imperio del clima, donde la disciplina del trabajo y la penumbra de la madrugada definen la supervivencia diaria.

Se busca ese diálogo silencioso y directo sobre la cubierta húmeda, bajo la mirada implacable del cielo, a veces lleno de luz y otras dando completa penumbra. Empieza a entrar en juego el relevo generacional cada vez más complicado. Por eso el veterano resiste a irse y el joven que se queda va aprendiendo, transmitiendo técnica y memoria a través de cada momento. El fruto de este esfuerzo brutal se transforma en la materia prima que llega a la lonja, fresca sobre camas de hielo, tras jornadas que curten cuerpo y alma.

Esta obra rinde homenaje a la dignidad del trabajo manual, la persistencia de la memoria familiar y la identidad de quienes han hecho del océano su hogar. Las imágenes que acompañan esta página forman parte del estudio visual desarrollado durante la fase inicial del proyecto.